martes, 13 de octubre de 2009

¿Es la evaluación una disciplina?

Para no generar falsas expectativas, quiero afirmar primero que no pude determinar aún una respuesta sobre este interrogante. Sin embargo, Mario de Miguel Díaz (2000) si lo hace y sobre el contenido de su respuesta versa la presente reflexión. La respuesta que ofrece Díaz a la pregunta es afirmativa. La evaluación es una disciplina. ¿Son suficientes sus argumentos para justificar su posición?

Lo primero que marca Díaz es una necesidad. Nadie pone en duda la existencia de teorías de la evaluación. Sobre la base de esas teorías y considerando la reflexión sobre sus aciertos y límites varios autores (Scriven, Patton, Shadish, House) reclaman la producción de una metateoría, entendiendo esto como un espacio de consideración sobre las teorías particulares. La formación de una metateoría sería un paso hacia la consolidación de la evaluación como disciplina.
Díaz entiende por disciplina a un "conjunto de conocimientos de un ámbito específico agrupados de forma sistemática". También sostiene que como tiene un marco conceptual propio responde perfectamente a la definición anterior. Pero la definición es bastante amplia y podría incluir el concepto de teoría. En ese caso, si ya existen teorías de la evaluación también se podría afirmar que la evaluación es una disciplina o, mejor dicho, multiples disciplinas. La equivocidad de la definición incial debe revisarse para evitar inconvenientes denotativos.
Díaz afirma que existen ciertos problemas respecto a la agrupación de los elementos constituyentes de la teoría (aquí ocurre un traslado argumentativo interesante, se habla solo de una teoría),  lo que determina problemas para identificarla como una disciplina. Ofrece como solución el modelo que presenta Shadish (1998): La construcción del conocimiento, el uso, los criterios de valoración y el objeto a evaluar, inciden sobre la práctica evaluativa. Sobre este esquema dice Díaz que se constituye la teoría de la evaluación y sirven como orientadores para identificar la evaluación como disciplina. Obviamente aquí se observa que los conceptos de teoría y disciplina están confundidos. Una pregunta que surge, y que está en su escrito es, ¿a qué hace referencia cuando habla en plural de teorías de la evaluación y sobre la base de qué se establece la última reducción a una sola? ¿Será esta última una suerte de metateoría? ¿O será acaso que las demás teorías no consideran la práctica o la práctica en ellas no es determinante? En última instancia ¿Estos temas que formula Shadish en su logo son comunes a todas las teorías?.
La propuesta de Díaz se apoya sobre una argumentación frágil, yo diría de papel de arroz. Como se puede ver la determinación de la evaluación como disciplina, si se plantéa como una necesidad dentro de ciertos contextos académicos, deberá poder responder las dudas esbozadas up supra para determinarse claramente como tal.

1 comentario:

  1. Alejandro: no dejás de asombrarme por tu profundidad, un gusto leerte.
    Noemí

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